Si quiero la luna, me la bajo yo

bajo luna

La frase que encabeza este artículo y que hemos escogido como título es de Shara Limone y sin duda nos ha gustado mucho porque nos viene muy bien para entender todo lo que vamos a decir hoy. Cuando se quiere algo y existe dependencia emocional se espera que sean otros quienes consigan nuestros sueños, pero en realidad, solo nosotros somos capaces de bajar la luna cuando la queremos.

Es posible que no siempre se pueda conseguir la luna a la primera, pero con insistencia y tesón, seguro que se podrá lograr. Con valor y esfuerzo, no hay nada que se pueda resistir a los deseos de cualquiera, siempre y cuando, sean deseos que se puedan conseguir con los recursos propios.

Me enseñaron a ser princesa y tuve que aprender a ser una guerrera

En esta sociedad esta frase tiene mucho sentido. Aún vivimos en un mundo donde se piensa que el género masculino está por encima del femenino, cuando ni es así ni tampoco es al contrario. El sexo femenino y el masculino son solo personas que comparten vida y mundo, y que ambos, se deben el respeto de la evolución y por eso hay que acabar con los comportamientos desiguales.

Esta frase de Shara Limone también deja claro cómo esta sociedad aún diferencia mucho entre mujeres y hombres y esto hace que las chicas, que crecen como princesas muchas de ellas, cuando llegan a la adolescencia o a la juventud, tienen que aprender a pasos agigantados a ser guerreras para que la sociedad no acabe con ellas. Porque los cuentos de hadas no deberían ser cómo nos los contaron.

princesa guerrera

Érase una vez una princesa que se salvó sola, fin

Hablando de cuentos de hadas, así es cómo deberían ser todos: una princesa que es capaz de mirar los puntos débiles del dragón y puede acabar con él para liberarse. No necesita ningún príncipe que la rescate, en todo caso que le ayude, pero no que lo haga todo por ella. Porque ella, sabe defenderse, se ha convertido en guerrera a pesar de que la sociedad solo quería que fuese princesa.

Nadie habla de su valor y coraje, pero a ella le da igual porque sabe cuál es su auténtica valía. Ella es suficientemente valiente para luchar, no necesita ni príncipes ni besos mágicos, porque su interior tiene la suficiente fuerza como para inspirar a otros.

princesa salvó sola fin

Somos personas, tenemos el valor dentro de nosotros

Cualquiera de las tres frases comentadas anteriormente de Shara Limone, nos deja claro que la sociedad debe cambiar. Los padres deben entender que dentro de las personas existe mucho potencial y que hay que alimentar los sueños para poder llegar a ellos. Esto alimentará el corazón de los niños y las niñas y se darán cuenta con su pensamiento crítico qué es lo que deben tener en cuenta para poder avanzar en la vida: confiarán en ellos mismos pero sin depender de los demás.

Las personas necesitamos de los otros, incluso la princesa que se salvó sola, porque también necesito de los demás para poder aprender a defenderse. Pero necesitar a otros en dependencia por no saber hacer las cosas por uno mismo, es un grave error. Esa princesa sabe que lo importante en una relación es la reciprocidad.

Tanto príncipes como princesas, deben aprender que los errores les pueden convertir en fuertes guerreros. Los errores son las armas que se necesitan para aprender a defenderse y mejorar en la vida. Los defectos son normales en la humanidad y hay que aceptarlos y convivir con ellos. Aunque a veces nos equivoquemos, lo que importa es que nadie haga las cosas por nosotros. Si quieres la luna, sube ¡y bájatela!

Deja un comentario sobre “Si quiero la luna, me la bajo yo”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver información legal y reglas de comentarios