Botulismo infantil: Causas, síntomas y prevención

Botulismo infantil

Los primeros casos de botulismo infantil fueron descritos en el año 1976. Antes de esa fecha, se pensaba que el botulismo solo podía afectar a los adultos, aunque ya se conocían las dos formas de esta enfermedad: el botulismo alimentario causado por la ingesta de la toxina en alimentos mal conservados y el botulismo propio de las heridas. Desde aquel momento, se han descrito otros casos de botulismo infantil. Hoy sabemos que esta enfermedad tiene una incidencia a nivel mundial, si bien en Europa es menos común que en el resto del mundo.

¿Qué es el botulismo infantil?

El botulismo infantil afecta a los bebés de hasta 12 meses. De hecho, el 94% de los casos se dan en lactantes de menos de 6 meses de vida, siendo más frecuente alrededor de las 10 semanas. Se trata de una afección gastrointestinal, que por fortuna es poco frecuente, pero que puede llegar a ser muy grave. De hecho, el botulismo infantil tiene un índice de mortalidad del 3%, aunque con el tratamiento adecuado puede remitir.

El botulismo es el resultado de la exposición a las esporas de la bacteria Clostridium botulinum, a partir de las cuales pueden crecer y multiplicarse bacterias en el intestino grueso del bebé y producir una toxina peligrosa.

El problema es que esa toxina se une a la membrana sináptica de las terminaciones nerviosas colinérgicas, de manera que bloquea la liberación de acetilcolina, la cual es esencial para las sinapsis parasimpáticas y las uniones neuromusculares. Esa disrupción nerviosa es la causante de los síntomas del botulismo.

¿Dónde se encuentran esas esporas?

La principal causa del botulismo infantil es la ingesta de miel ya que esta suele contener esporas que terminan multiplicándose en el tracto intestinal de los bebés. En los adultos, a menos que la persona se haya sometido a un tratamiento con antibióticos o tenga algún problema que afecte su flora intestinal, esas esporas no crecen. Sin embargo, en los bebés se multiplican porque aprovechan la inmadurez de su sistema digestivo.

No obstante, hay que tener en cuenta que el almacenamiento incorrecto de algunos alimentos también puede generar esas toxinas dañinas. Estar en contacto con la tierra también expone a los bebés a un mayor riesgo de desarrollar el botulismo.

botulismo sintomas

Los síntomas del botulismo infantil

Los síntomas suelen empezar poco tiempo después de haber comido los alimentos contaminados, generalmente entre 12 y 48 horas. Es posible que los niños presenten:

  • Estreñimiento
  • Pérdida de expresión facial
  • Reflejo nauseoso reducido
  • Retención urinaria
  • Arritmia cardíaca
  • Debilidad general
  • Sequedad de las mucosas
  • Dificultades para tragar
  • Visión doble o borrosa
  • Cambios de coloración de la tez pasando de la palidez al enrojecimiento
  • Llanto débil

La toxina puede causar además una parálisis del tronco, brazos, piernas e incluso del sistema respiratorio.

¿Cómo prevenir el botulismo?

  • Evita que tu bebé se exponga a la tierra o el polvo ya que estos pueden contener esporas de la C. botulinum. Ten en cuenta que en las zonas dedicadas a la agricultura o la construcción es más probable que se acumule una mayor concentración de estas esporas.
  • No le des miel. La miel sin procesar es una fuente potencial de esporas C. botulinum, por lo que no debes darle a tu bebé ni siquiera una pequeña cantidad, hasta que no cumpla su primer año de vida.
  • Ten cuidado con los alimentos que consume. Algunos alimentos, como el pescado crudo, las patatas al horno cocinadas en papel de aluminio, el zumo de zanahoria, el jamón curado o la carne de cerdo pueden contener estas esporas. También debes tener cuidado con los alimentos enlatados y extremar las precauciones en su conservación.

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