Viajar con niños por Europa

Conoce las mejores ciudades en Europa para visitar con niños

Viajar con niños Europa

Europa encierra una miríada de capitales con tesoros arquitectónicos únicos, que parecen joyas engastadas en una naturaleza digna de ser descubierta palmo a palmo. Además, el viejo continente también sabe cómo hacer las delicias de los más pequeños, hay tantos parques, museos y atracciones infantiles que los niños recordarán el viaje toda su vida. Sin embargo, existen quince ciudades europeas que se distinguen del resto.

15 destinos en Europa para viajar con niños

1. París

Disneyland Paris

Disneyland Paris

Aunque todos la conocen como la ciudad del amor, París también abre sus puertas para acoger gustosamente a toda la familia. Será obligatorio visitar la Torre Eiffel, la Catedral de Notre Dame y emprender el popular paseo en barco por el río Sena pero esta urbe también atesora muchísimas atracciones para los más pequeños de casa. De hecho, París puede enorgullecerse de sus parques temáticos para niños, como el Parc Asterix, inspirado en los dibujos animados de Asterix y Obelix, el Disneyland Paris con las figuras más emblemáticas de Disney y Le Jardin d´Acclimatation que cuenta con un área de juegos y un zoológico.


2. Berlín

Museo de Historia Natural de Berlín

Museo de Historia Natural

Esta ciudad tiene más de 200 museos, espacios donde los niños también podrán descubrir el maravilloso mundo del arte y la ciencia. Son de visita obligatoria: el Museo de Ciencias Naturales, que cuenta con uno de los esqueletos de dinosaurios más grandes del mundo y el MACHmit! Museum für Kinder, una antigua iglesia reformada que organiza visitas sensoriales para los niños. Los peques también podrán visitar numerosos parques infantiles, el zoológico de Berlín, el Acuario Aquadom & Sea Life y el museo-tienda de chocolate Bunte-Schokowelt. No obstante, los que prefieran un entorno más natural podrán disfrutar de los diversos lagos berlineses como el Wannsee, el Müggelsee y el Grunewald y del conocido parque de Plansche en Plänterwald que cuenta con chorros de agua, columpios, barcos piratas y pirámides de cuerdas para trepar.


3. Londres

London Eye, en Londres

London Eye

A primera vista, puede parecer que Londres no es una ciudad pensada para los niños, pero nada más lejos de la verdad. A los pequeños les aguarda el London Zoo, el zoológico científico más antiguo del mundo, también podrá subirse a bordo de un autobús anfibio para recorrer el Támesis y montarse en el London Eye para disfrutar de una vista panorámica de la ciudad. Otra de las atracciones es el Museo de Cera Madame Tossauds, la casa de Sherlock Holmes y el velero clíper escocés Cutty Sark. Asimismo, pueden visitar el famoso parque Diana Memorial Playground en Kensington Garden donde se dice que se perdió Peter Pan, el Crystal Palace Park que cuenta con una excelente colección de dinosaurios de tamaño natural o apuntarse a uno de los tours de Harry Potter que recorren la ciudad.


4. Barcelona

Parque Güell, en Barcelona

Parque Güell

Uno de los mayores atractivos de esta ciudad es su majestuosa arquitectura, que cautiva a los visitantes desde el primer momento: templos góticos, casas modernistas, monumentos medievales y los icónicos edificios de Gaudí. Sin embargo, detrás de esta fachada cultural existen muchísimas atracciones para los más pequeños. Podrán visitar el Museo del Chocolate, que cuenta con excelentes y deliciosas réplicas de monumentos famosos. También podrán disfrutar del CosmoCaixa, un museo interactivo de ciencia, y del Museo de Ideas e Inventos, ideal para despertar la curiosidad y la imaginación infantil. Los más aventureros tendrán la oportunidad de visitar la cueva buceo del Oceanario, cerca del puerto deportivo de Port Vell, que cuenta con disímiles opciones recreativas para los más pequeños.


5. Ámsterdam

Museo de la Ciencia NEMO, en Ámsterdam

Museo de la Ciencia NEMO

Ámsterdam es uno de los destinos turísticos más impresionantes de Europa, no solo por su increíble mezcla de estilo barroco y renacentista, sino porque tiene mucho que ofrecer a las familias. Una de sus atracciones más famosas es el Museo Van Gogh, donde los niños pueden disfrutar de las obras de este pintor. También podrán visitar NEMO, el museo de la ciencia de Ámsterdam, y el Tropenmuseum, un museo que propone un salto a los países tropicales. Sin embargo, también merece la pena visitar la Casa de Rembrandt y la Casa de Ana Frank para conocer de primera mano la historia de estos grandes personajes. Y si decidís salir un poco del centro, encontraréis parques naturales bellísimos como el Flevopark, el Oosterpark y el Hortus Botanicus, ideales para pasar un día al aire libre.


6. Bruselas

Parque del Cincuentenario, en Bruselas

Parque del Cincuentenario

Bruselas es una ciudad perfecta para viajar con niños, es fácil de recorrer y cuenta con muchísimas opciones para divertirse en familia. Algunos de sus sitios más representativos son el Mini-Europe, un parque de atracciones que atesora 350 edificaciones en miniatura de unas 80 ciudades europeas, así como el Parque del Cincuentenario, probablemente el más famoso de la ciudad. Bruselas también cuenta con muchísimos museos que merecen una visita con los niños, como el Museo del Juguete, el Museo del Cacao y del Chocolate, el Museo de las Marionetas y el Museo de los Niños. Además, es una ciudad llena de rutas: podréis emprender la ruta de las esculturas del Manneken Pis, la Jeanneke Pis y el Het Zinneke o la ruta del cómic. Y, por supuesto, también tiene espacios para los pequeños más aventureros, está Le Sortilège, un parque temático ambientado en la antigua edad media, y Océade, un divertido parque acuático.


7. Viena

Palacio de Schönbrunn, en Viena

Palacio de Schönbrunn

Esta ciudad europea situada a orillas del Danubio es un destino ideal para visitar con niños. Es probable que uno de los sitios que más ilusión le haga a los peques es la visita al Palacio de Schönbrunn donde podrán entrar al Museo “Schloss Schönbrunn Experience” para sentirse como príncipes y princesas por un día y conocer cómo era la vida de los niños de la familia imperial, así como recorrer el Zoológico de Schönbrunn, el zoológico más antiguo del mundo. Otro de los lugares que no pueden dejar de visitar es la Casa de las Mariposas, donde podrán ver a cientos de mariposas exóticas volando libremente. También os aguardan el acuario público “Haus des Meeres”, el museo infantil Zoom, el Museo Tecnológico “Technisches Museum Wien” y el Museo de Historia del Arte de Viena, uno de los primeros museos de bellas artes y artes decorativas del mundo. Y para los que prefieren vivir experiencias más intensas está el parque de atracciones “Wiener Prater” y el parque temático “Motorik Parks”.


8. Copenhague

Jardines de Tivoli, en Copenhague, Dinamarca

Los Jardines de Tivoli

¿A qué niño no le gustaría recorrer la ciudad de los cuentos de Hans Christian Andersen? La capital danesa atesora muchos recuerdos que evocan las historias infantiles favoritas. También cuenta con distintos lugares para entretenerse y pasar un rato divertido en familia como el parque de atracciones “Los Jardines de Tivoli”, el segundo parque más antiguo de Dinamarca, y el Zoológico de Copenhague. Por supuesto, no faltan los espacios que conjugan diversión y aprendizaje, como el Museo Nacional de Dinamarca, el Museo Colección David, que atesora una de las colecciones de arte islámico más importantes de Europa, y el conocido Museo de Hans Christian Andersen, ubicado a pocos kilómetros de la ciudad. Otro de los lugares de visita obligada es la emblemática escultura de la Sirenita, los jardines de Churchill y la residencia de la familia real danesa, el Palacio Amalienborg, donde podrán ser testigo en primera persona del cambio de guardia real.


9. Brujas

Parque Reina Astrid, en Brujas

Parque Reina Astrid

En esta ciudad belga no hay cabida para el aburrimiento. Los niños podrán visitar el Museo de las Patatas Fritas, el primer y único museo dedicado a esta temática, dar un paseo en barco por los canales que atraviesan la ciudad o divertirse al aire libre en el Parque Reina Astrid. Una ruta obligada recorre los monumentos más emblemáticos de la ciudad, desde la Lonja de los Burgueses y la Poertoren Tower hasta la Grote Markt con su campanario y la Basílica de la Santa Sangre de Brujas. También podréis hacer una parada en el Beaterio o “Beguinaje de Brujas”, un recinto muy interesante declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Sin embargo, uno de los planes que seguramente más disfrutarán los peques será la ruta del chocolate, en la que no puede faltar la visita al Museo del Chocolate, el Choco-Story, así como una degustación en toda regla de esta delicatessen en algunas de las chocolaterías del casco antiguo, como The Chocolate Corner, Lady Chocolates o The Chocolate Crown.


10. Lisboa

Oceanario de Lisboa, en Lisboa

Oceanario de Lisboa

Lisboa es una ciudad que tiene mucho que ofrecer a las familias. Cuenta con diversos espacios para descubrir con los niños, desde sus increíbles monumentos como el Castillo de San Jorge y la Torre de Belén hasta sus centros de entretenimiento educativo como el Oceanario de Lisboa y el Pavilhão do Conhecimento de la ciudad. Además, ofrece múltiples experiencias únicas que no vivirán en ninguna otra parte del mundo, como los paseos en tranvía por el centro histórico de la ciudad, los recorridos en barco por el Tajo y la degustación de los pasteles de Belem en las pastelerías del centro, una de las especialidades de la cocina portuguesa. Sin embargo, uno de los sitios que los niños seguramente adorarán será KidZania, un parque temático infantil en el que podrán convertirse por un día en aquello que siempre han soñado ser.


11. Roma

Coliseo Romano en Roma

Coliseo Romano

Roma es uno de los destinos europeos que deberíais visitar con los niños al menos una vez en la vida. La Ciudad Eterna, como también se le conoce, atesora muchísimas joyas arquitectónicas como el Coliseo y la Capilla Sixtina e impresionantes obras de arte como La Piedad y el Moisés de Miguel Ángel o la Fuente de los Cuatro Ríos que merece la pena visitar. Sin embargo, la ciudad también tiene bajo la manga diversas atracciones para que los niños se diviertan. Está Explora, IL Museo Dei Bambini Di Roma, un espacio mágico en el que los peques podrán experimentar en un laboratorio, plantar y recolectar en un huerto o conducir un camión de bomberos. Y para los que preferís las actividades al aire libre también está el Parque de Villa Borghese, un paraíso natural en la mismísima Roma donde podéis disfrutar de un picnic en familia o visitar el Bioparco, un jardín zoológico que se encuentra dentro del parque y que atesora más de 220 especies animales.


12. Liubliana

Escapada barata niños Liubliana, Eslovenia

Ciudad Liubliana

La capital de Eslovenia no es precisamente uno de los destinos europeos más populares, pero en realidad tiene mucho que ofrecerle a las familias. La ciudad destaca por su pintoresca arquitectura y sus espacios naturales, lo que os permitirá disfrutar de planes urbanos y en la naturaleza en un solo viaje. Para empezar podéis recorrer el casco histórico de la ciudad y subir a la torre del Castillo de Liubliana o visitar la iglesia barroca Catedral de San Nicolás. Otros sitios que merecen la pena visitar es la Plaza Preseren que alberga muchos de los monumentos más importantes de Liubliana y la ruta de los tres puentes, el Puente de los Dragones, el Puente de los Carniceros y el Puente de los Zapateros. Para los amantes de la naturaleza también hay preciosos rincones por descubrir como el parque Tivoli y ya fuera de la ciudad la Garganta de Vintgar, el Lago Bled o el Lago Bohinj. Y por supuesto, no podéis iros sin dar un paseo en barca por el río que recorre la ciudad, un plan que a los niños les encantará.


13. Budapest

Río Danubio en la ciudad de Budapest

Río Danubio y ciudad

Historia y diversión se conjugan a partes iguales en esta ciudad y la convierten en una alternativa ideal para visitar con niños. Para empezar el recorrido podéis visitar el Puente de las Cadenas, uno de los símbolos de la ciudad que cruza el Danubio para unir a las antiguas Buda y Pest. Tampoco puede faltar la visita al Laberinto del Castillo de Buda, la Basílica de San Esteban, el edificio religioso más grande de Hungría, y el icónico Parlamento de Budapest, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Para los peques más curiosos está Miniversum, un mundo a pequeña escala que incluye unas 14 ciudades, 600 edificios, 5 000 figuras y unos 1 300 metros de vías ferroviarias, donde los niños pueden jugar e interactuar con las miniaturas en las salas de juego. También podéis llegaros hasta Aquaworld, uno de los parques acuáticos interiores más grandes de Europa, o si preferís los planes al aire libre podéis visitar el parque Városliget que alberga el zoológico de la ciudad y el Gran Circo de Budapest. Y para los más atrevidos, está el Tren de los Niños, un tren que recorre unos 11 kilómetros por las colinas de Budapest y en el que los pequeños podrán tomar el control, vender los billetes, hacer las revisiones e incluso dar avisos por megafonía.


14. Praga

Ciudad Vieja y el Puente de Carlos sobre el río Moldava en Praga, República Checa

Ciudad Vieja y río Moldava

Praga es una ciudad que enamora a primera vista, un destino perfecto para visitar con los más pequeños de casa. De hecho, la ciudad atesora una rica historia que se refleja en muchos de sus edificios arquitectónicos y que merecen una visita como el Castillo de Praga y su Museo del Juguete, la Catedral de Praga, el Reloj Astronómico, la Casa Danzante, la Casa de los Tres Leones de Oro, donde vivió Mozart, y el Puente Carlos, una estructura emblemática que une la parte antigua con la moderna. Sin embargo, la ciudad también cuenta con muchísimas opciones para que los niños puedan pasar un rato divertido durante sus vacaciones, podéis disfrutar de un paseo en barco por el río Moldava, visitar el Museo del Chocolate o el Museo Lego que atesora unos 3000 modelos únicos, llegar al laberinto de espejos de la Torre de Petřín o disfrutar de una función en el Teatro Nacional de Marionetas.


15. Oslo

Edificios modernos en Oslo, Noruega

Edificios modernos

Si buscáis un destino diferente para viajar con los niños por Europa, Oslo es una excelente opción. Esta ciudad alberga muchísimos rincones repletos de historia que vale la pena visitar. Podéis empezar el recorrido en el Ayuntamiento de Oslo, donde se realiza la entrega del Premio Nobel de la Paz, y luego llegaros hasta la Fortaleza de Akershus, un complejo histórico que atesora el Museo de la Resistencia y el Castillo de Akershus. También podéis hacer una ruta por los museos más interesantes de la ciudad, desde el Museo del Fram, que tiene como atracción principal el navío polar Fram, y el Museo Vikingo hasta el Museo del Pueblo Noruego y el Museo del Esquí. Para los que prefieren las actividades al aire libre está el Parque de las Esculturas de Vigeland que atesora más de 200 esculturas de este artista noruego y el Parque de Atracciones Tusenfryd, donde los niños podrán jugar y poner a prueba sus habilidades.

Deja un comentario sobre “Viajar con niños por Europa”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver información legal y reglas de comentarios