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¡Diviértete con los niños con el juego de las sillas!

La maravillosa experiencia de jugar a las sillas musicales con los niños: una oportunidad para fomentar habilidades y divertirse en familia.

Juego de las sillas
Jennifer Delgado

Jennifer DelgadoEducadora, psicóloga y psicopedagoga

¿Qué padre no ha jugado alguna vez en su vida al juego de las sillas? También conocido como las sillas musicales, es un juego muy popular en las fiestas infantiles ya que además de divertido, ayuda a mantener a los niños entretenidos durante mucho tiempo. Además, es muy fácil de preparar ya que solo se necesitan unas sillas y un poco de música para pasar un buen rato. Ya sea que nunca lo hayas jugado o no recuerdes todas sus reglas, te contamos cómo jugar y por qué es una buena opción jugar a las sillas musicales con los niños.

¿Por qué el juego de las sillas es una buena opción para los niños?

Ya estés organizando una fiesta de cumpleaños para los niños o quieras animar una tarde de domingo en familia, el juego de las sillas es una excelente elección. Los niños se lo pasan bomba mientras caminan al ritmo de la música, atentos a no quedarse sin un asiento. Además, es una buena manera de motivarlos a mantenerse lejos de las pantallas, al menos durante un rato. Sin embargo, no son sus únicas ventajas. El juego de las sillas musicales también es un buen aliado para:

  1. Practicar actividad física. A diferencia de los juegos de mesa tradicionales o los videojuegos, el juego de las sillas es un buen recurso para motivar a los niños a practicar ejercicio físico de una manera entretenida. No requiere demasiadas destrezas, por lo que puede sumarse cualquier pequeño y es una buena manera de hacer que se mantengan activos y en movimiento.
  2. Mejorar la atención en los niños. El juego de las sillas musicales también contribuye a entrenar la atención infantil. Esto porque requiere que los niños estén bien atentos al momento en que se detenga la música para poder reaccionar rápidamente y sentarse en una silla. Sin duda, es un buen ejercicio para mejorar la atención, los reflejos y la velocidad de reacción.
  3. Desarrollar la motricidad gruesa. Este juego también es un buen entrenamiento para desarrollar la motricidad gruesa, involucrada en los movimientos del cuerpo desde levantar una pierna hasta mover el brazo. Una excelente manera de reforzar su capacidad para moverse con soltura y facilidad, así como mejorar su equilibrio.
  4. Entrenar la coordinación visoespacial. El juego de las sillas musicales también contribuye a entrenar en los niños la coordinación visoespacial, que no es más que la habilidad para determinar dónde se encuentran los objetos en el espacio. Esto ya que los niños deben identificar dónde están ubicadas las diferentes sillas, así como la distancia a la que se encuentran de ellas para poder llegar antes que los demás jugadores.
  5. Relajar las tensiones y el estrés. El juego y la actividad física son buenos recursos para ayudar a reducir las tensiones y prevenir el estrés en los más pequeños de casa. Una buena excusa para relajar la mente infantil, a la vez que mejora su estado de ánimo ya que contribuye a estimular la segregación de endorfinas. 

¿Cómo jugar a las sillas musicales?

Jugar a las sillas musicales es muy sencillo. La idea consiste en que los jugadores caminen alrededor de las sillas al ritmo de la música y, cuando esta se apaga, deben encontrar una silla para sentarse. El que no la encuentre, pierde y debe salir del juego. Así hasta que quede un solo jugador que será el ganador. Te explicamos cómo jugar paso a paso.

1. Prepara el escenario

Lo primero que tendrás que hacer para jugar a las sillas musicales consiste en preparar el escenario. Elige un lugar amplio y libre de obstáculos, que puede ser tanto en interior como en exterior, y coloca las sillas en círculo, con sus espaldares hacia dentro, listas para que los jugadores puedan sentarse. Ten en cuenta que debes colocar una silla menos que el número total de jugadores. También debes designar a una persona que será quien se haga cargo de reproducir y detener la música en cada ronda. 

2. ¡Que comience el juego!

Una vez que el encargado de la música le dé al play para reproducir la primera canción, los jugadores deberán empezar a caminar alrededor de las sillas, a una distancia prudencial de las mismas para que no puedan sentarse inmediatamente. Ya sea en el sentido de las manecillas del reloj o en sentido contrario, todos los jugadores deben caminar a paso medio siguiendo la misma dirección. 

3. ¡Encuentra una silla rápidamente!

Después de un rato, el encargado de la música deberá detener la reproducción. En ese momento, cuando la música se detenga, cada jugador debe encontrar una silla para sentarse, preferentemente la que más cerca le quede. Sin embargo, como hay una silla menos, un jugador se quedará sin poder sentarse. 

4. Si te quedaste sin silla, deja de jugar

Los jugadores que se queden sin poder sentarse en una silla deben abandonar el juego para que los demás puedan comenzar una nueva ronda. Si lo prefieren pueden quedarse observando el juego, esperando a ver quién resulta ganador, o pueden ayudar con la música.

5. Continúa hasta que quede un solo jugador

Cada vez que se termine una ronda, debe retirarse una silla y reorganizarse el resto antes de comenzar otra vez. Así hasta que queden solo dos jugadores, quienes deberán competir para coronarse ganador. De ellos, el que consiga sentarse en la única silla que queda, será el ganador del juego.

Juego de las sillas musicales

Otras variantes igual de divertidas

A pesar de que la versión tradicional del juego suele ser la más popular, también hay otras variantes igual de divertidas que pueden convertirse en una alternativa para pasar un rato entretenido y diferente. He aquí algunas variantes del juego de las sillas que puedes jugar con los más pequeños de casa.

1. La silla musical personalizada

Se trata de una variante en la que se escriben los nombres de los jugadores en sillas específicas que será donde tendrán que sentarse. A diferencia de la versión original, en esta variante cada jugador tiene su propia silla. Como en el juego tradicional los participantes caminan al lado de las sillas y, cuando la música se detenga, deberán encontrar la silla con su nombre para poder sentarse. El último jugador en encontrar su silla, deberá abandonar el juego y quitar la silla. Luego, continuará la siguiente ronda y así hasta que un jugador resulte ganador.

2. La silla musical cambiante

Si quieres añadir una dosis de complejidad al juego, prueba a cambiar la forma en que los jugadores rodean las sillas en cada ronda. Por ejemplo, en la primera ronda pueden comenzar caminando alrededor de la silla como en el juego tradicional mientras que en la segunda ronda puedes pedirles que lo hagan saltando en un solo pie. Para las siguientes, pueden hacerlo bailando, corriendo o saltando como una ranita. La idea es que cada ronda represente un reto que anime a los jugadores a superarse a sí mismos mientras encuentran una silla donde sentarse cuando la música llegue a su fin.

3. La silla musical con nuevas reglas

Las reglas del juego de la silla musical no son estáticas, lo que significa que pueden añadirse cuantas normas quieras para hacer más entretenido el juego. Por ejemplo, si quieres agilizar el juego, puedes incluir una regla en la que se numeren las sillas y cuando un jugador pierde y sale del juego debe decir un número al azar y la persona que esté en esa silla debe salir también del juego. También puedes imponer “castigos” a los que jugadores que pierdan, haciendo que tengan que cantar, bailar o saltar como rana cuando pierden la ronda. 

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