¿Qué es la dislexia infantil?

Causas, variantes y síntomas de la dislexia en los niños

Dislexia infantil

La dislexia o trastorno de la lectura es una de las alteraciones del aprendizaje más comunes en los niños. De hecho, se conoce que 4 de cada 5 niños con problemas de aprendizaje tienen dislexia. Solo en Estados Unidos se estima que alrededor del 4% de los niños en edad escolar padecen este trastorno, el cual resulta mucho más frecuente entre los varones (que representan entre el 60 y el 80% de los casos diagnosticados).

Se trata de una alteración en la lectura, ya sea en la precisión, la velocidad o en su comprensión. De esta manera, el niño con dislexia presenta dificultades para leer porque sustituye, distorsiona u omite letras o palabras, a la vez que le cuesta comprender el contenido. Por eso, no es extraño que esta dificultad interfiera en su rendimiento académico o en ciertas esferas de su vida cotidiana que demanden cierta habilidad de lectura.

Las causas de la dislexia infantil

1. Genéticas y hereditarias

El origen genético y hereditario de la dislexia es, posiblemente, la teoría más acertada hasta el momento pues se conoce que el trastorno tiene más de un 60% de determinación genética. De hecho, se estima que las probabilidades de que un niño padezca dislexia aumentan 8 veces si alguno de sus padres también sufre el trastorno. Asimismo, un estudio de la Universidad de Colorado ha encontrado que el riesgo de sufrir el trastorno en hermanos es de un 45%, mientras que en gemelos las probabilidades aumentan en un 70%.

Hasta el momento se han identificado 6 regiones cromosomáticas implicadas en la dislexia. Una de ellas, identificada por expertos de la Universidad de Helsinki, es un gen dentro del cromosoma 15, que interviene en la migración neuronal embrionaria. Asimismo, se han identificado otras mutaciones, como la de algunos genes del cromosoma 6 vinculados a la lectura global y fonológica.

2. Neurobiológicas

Otra de las teorías para explicar el origen de la dislexia es la neurobiológica. De hecho, cada vez son más los estudios de neuroimagen y resonancia magnética que desvelan que en el cerebro de los niños con dislexia se evidencian unos pequeños cúmulos de neuronas llamados ectopias, que afectan el funcionamiento cortical relacionado con la lectoescritura.

Al parecer, todo comienza en la etapa embrionaria. En ese momento, una alteración durante la formación neural provoca que un grupo de neuronas no migren de forma adecuada y terminen por agruparse para formar las ectopias, que se pueden encontrar en diversas áreas cerebrales de los niños con dislexia.

Esta es la explicación más difundida hasta el momento para explicar las diversas manifestaciones que puede presentar la dislexia en cada niño. Sin embargo, no se trata de la única causa pues también se han encontrado alteraciones en ciertas áreas del hemisferio izquierdo que muestran un nivel de actividad reducido.

Este descubrimiento proviene de investigadores de la Universidad de Milán, que han notado una reducción de la actividad cerebral de la circunvolución frontal inferior izquierda, el área parieto-temporal y el área occipito-temporal, todas relacionadas con los procesos de articulación de palabras, la representación ortográfica y fonológica, el vínculo entre los fonemas y su símbolo así como la descomposición de palabras.

Además, se han hallado otras alteraciones que podrían estar implicadas en el desarrollo de la dislexia, como una reducción del opérculo parietal, la aparición de un surco extra en la región frontal inferior o anomalías en el cuerpo calloso. Sin embargo, estas anomalías son menos comunes.

3. Cognitivas

La determinación cognitiva a nivel de representaciones fonológicas es otra de las causas que podría explicar el desarrollo de la dislexia infantil. En esencia, se trata de una deficiencia sensorial de origen magnocelular y de algunas alteraciones motóricas de origen cerebeloso.

En otras palabras, se produce una afectación en los procesos cerebrales que procesan el estímulo auditivo de los sonidos y su relación con los símbolos. Esta hipótesis se basa en la afectación cognitiva que se evidencia en la mayoría de estos niños y podría explicar por qué les cuesta tanto superar el trastorno.

Causas dislexia

Las variantes más comunes de dislexia infantil

Cada caso es diferente, la dislexia infantil no se manifiesta siempre de la misma forma, dependerá de las características del niño, las causas que la originan y los signos que predominan en la alteración. Así, existen diferentes clasificaciones de la dislexia.

Según la causa

  • Dislexia adquirida. Esta dislexia se adquiere durante el desarrollo, como consecuencia de una lesión cerebral específica. Puede comenzar antes de que el niño aprenda a leer o después que haya adquirido esta habilidad.
  • Dislexia evolutiva. Este tipo de dislexia comienza a una edad muy temprana, cuando el niño aún no ha aprendido a leer, pero no se puede hallar su causa. La dificultad se presenta en el momento en que el pequeño da sus primeros pasos en el mundo de la lectura.

Según el síntoma

  • Dislexia superficial. En este tipo de dislexia el niño tienen dificultades para leer las palabras a partir de sus estructuras más pequeñas, las sílabas. De esta manera, suelen cometer muchos errores por omisión o cambio de sílabas.
  • Dislexia fonológica. La dislexia fonológica se caracteriza por alteraciones en la lectura global de las palabras. Es decir, el niño experimenta dificultades para leer y comprender las palabras del texto, sobre todo cuando estas no le resultan familiares.

¿Cómo detectar si un niño padece de dislexia?

No siempre resulta fácil distinguir la dislexia infantil, sobre todo antes de la edad escolar ya que es en este momento cuando las habilidades en la lectura se ponen a prueba. Sin embargo, a partir de los 3 años los niños comienzan a mostrar los primeros síntomas de dislexia, que casi siempre vienen dados por un desarrollo lento del habla y dificultades en la pronunciación, sobre todo de las palabras que se asemejan por su fonética. Asimismo, tienen problemas para memorizar palabras, números, fechas, días de la semana, los colores y canciones, a la vez que manifiestan dificultades para aprender las rimas.

A partir de los 6 años la dislexia se hace mucho más evidente pues los niños comienzan a manifestar dificultades para aprender a leer y escribir y para memorizar el alfabeto y la tabla de multiplicar. De igual manera, presentan problemas para comprender la asociación entre los grafemas y fonemas; es decir, entre la letra y su sonido.

Sintomas dislexia

A los 9 años de edad, el niño con dislexia ya presenta dificultades claras para leer, con frecuencia confunde las palabras porque cambia las letras y su orden y tiene problemas para pronunciar los vocablos más complicados. Por eso, es usual que no logre comprender el contenido de la lectura. A veces también puede presentar problemas académicos en otras áreas, como las matemáticas, porque le cuesta entender las instrucciones.

Por lo general, estas dificultades persisten hasta la adolescencia, una etapa en la que las mayores dificultades se centran en la comprensión de textos. No obstante, con la ayuda adecuada, la dislexia se puede solucionar.

Síntomas de la dislexia según la edad

De 2 a 5 años

  • Aparición tardía del lenguaje verbal.
  • Incapacidad para reconocer las letras y su sonido.
  • Dificultad para aprender palabras nuevas.
  • Problemas para recordar las palabras adecuadas.
  • Imposibilidad de recitar rimas infantiles.

De 6 a 8 años

  • Incapacidad para reconocer palabras familiares.
  • Dificultad para escribir.
  • Escritura inversa de las palabras.
  • Nivel de lectura inferior a la media.
  • Trazo difícil de entender.

De 9 a 15 años

  • Problemas con la ortografía.
  • Lectura lenta y con imprecisiones.
  • Omisión de palabras cortas en la lectura.
  • Incapacidad de deletrear bien las palabras.
  • Comprensión lectora por debajo de la media.

De 16 a 18 años

  • Dificultad para realizar resúmenes o esquemas.
  • Lectura y escritura lentas.
  • Cambio de palabras en la lectura y escritura.
  • Problemas en la interpretación de la lectura.
  • Vocabulario pobre en comparación con la media.

De 18 años en adelante

  • Comprensión lectora reducida.
  • Incapacidad de informarse a través de la lectura.
  • Dificultad para planificarse y organizarse.
  • Pronunciación inadecuada de algunas palabras.
  • Problemas para aprender un idioma extranjero.
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Síntomas emocionales de la dislexia

La dislexia por sí sola no provoca alteraciones emocionales, pero la dificultad para leer y escribir adecuadamente puede generar un amplio abanico de consecuencias emocionales en quienes la padecen. Tanto en el caso de los niños como de los adultos, las manifestaciones de la dislexia pueden causar vergüenza, inseguridad y sentimientos de inferioridad y culpa, así como una escasa autovaloración y baja autoestima. En muchos casos, la dislexia también afecta las relaciones sociales ya que a menudo quienes la padecen evitan leer o escribir delante de otras personas para no sentirse menospreciados.

Asimismo, los niños que padecen dislexia pueden experimentar miedo al fracaso y perder el interés en el aprendizaje en sentido general. Un círculo vicioso en el que la inseguridad y el miedo a fracasar reducen el empeño que ponen los pequeños en superar sus problemas con la lectoescritura y les inmoviliza cuando se trata de entrenar sus capacidades en esta área. Como resultado, aumentan las probabilidades de que estos niños vuelvan a fracasar en su intento por leer más fluido, lo que a su vez afianza sus temores iniciales, volviendo a comenzar el ciclo una vez más.

Sin embargo, estas no son las únicas consecuencias emocionales de la dislexia. Este trastorno también puede causar alteraciones emocionales más complejas que van desde la ansiedad y la depresión hasta los trastornos del sueño y la labilidad emocional.

4 comentarios
  1. yuraima
    yuraima dice:

    Hola, me gusta mucho el articulo, tengo un niño que tiene 9 años y para mi hijo que tiene dislexia fonológica, cómo hago para ayudarlo para que especialista o debo llevar. Agradezco cualquier información.

  2. Alina Ojeda
    Alina Ojeda dice:

    Es muy interesante e importante diagnosticar este tipo de padecimiento para poder ayudar a los hijos, ahora hay mucha información a la disposición de los padres, no caigamos en el error de no informarnos, ya que más tarde padecemos el sufrimiento y la frustración de nuestros hijos, yo tengo un hijo con Distimia el cual no se diagnostico a tiempo y ahora sufro por su dolor y aunque ya esta en tratamiento sabemos que llevara tiempo que haga una vida normal, por eso cuando veamos un síntoma extraño en el comportamiento de nuestros niños es necesario informarnos y sobre todo acudir a un profesional. Gracias por tanta orientación evitemos sufrimientos innecesarios.

  3. Sandra Gómez
    Sandra Gómez dice:

    Yo soy madre de un joven (20 años) disléxico, lo primero que vi es que era muy inteligente, pero hablaba poco (3 años), confundía los fonemas…se le retraso en primero de primaria porque era lento, esta fue una excelente decisión; después llegó el diagnóstico por el neurólogo (7.5 años); desde entonces ha seguido avanzando académicamente de manera normal, hoy esta en la universidad y es un Ser Humano muy sincero (no sabe mentir). Lo amo y estoy orgullosa de sus éxitos; gracias a él me sigo preparo y me dedico a la educación universitaria, y ahí encuentro jóvenes sin diagnostico que han creído que son “tontos” en lugar de verse como “diferentes”…Hay mucho que hacer con los docentes y con los padres de familia para no etiquetar y lastimar al niño (incluyendo y particularmente el entorno familiar: padres y hermanos, tíos, etc.,)

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