La difícil infancia de los hijos de padres con trastornos mentales

Cómo ayudar a los niños cuyos padres padecen un trastorno mental

Hijos de madres con trastornos mentales

Los trastornos mentales son mucho más frecuentes de lo que pensamos. Solo en España, hay unas 400.000 personas que padece esquizofrenia y más de un millón diagnosticados con trastorno bipolar. Muchos de ellos son padres y madres. De hecho, se estima que alrededor del 20% de las mujeres sufre algún tipo de trastorno mental durante el embarazo. Afortunadamente, muchos de los hijos no heredan los trastornos de sus padres, pero deben hacer frente a una infancia especialmente complicada que, a la larga, se verá reflejado en su desarrollo.

Las consecuencias de crecer con un padre que sufre trastornos mentales

Los niños no solo necesitan la atención y cuidados de sus padres mientras crecen sino también su cariño. Ese vínculo afectivo les brinda la seguridad que necesitan para descubrir el mundo, formarse una idea propia del entorno en el que viven y desarrollar una autoestima sólida. Sin embargo, cuando los progenitores sufren un trastorno mental y no son capaces de proporcionar ese afecto, los niños sufren las consecuencias.

En la mayoría de los casos, estos pequeños crecen sintiéndose desamparados, por lo que es habitual que tengan miedo a ser abandonados y se conviertan en personas inseguras. A largo plazo, esto puede afectar su capacidad para establecer relaciones íntimas con otras personas ya que les resulta difícil confiar en los demás. Asimismo, es común que estos niños tengan un desarrollo emocional muy inestable y que presenten dificultades para regular sus sentimientos porque nunca nadie les ha enseñado a hacerlo.

En otros casos, el hecho de que sus padres no puedan proporcionarles todos los cuidados y atención que requieren hace que muchos de estos niños tengan que madurar demasiado aprisa. El problema es que se trata de una madurez aparente, pero en realidad la responsabilidad que ganan está motivada por las circunstancias y no por la consolidación de sus funciones cognitivas. Así, pueden terminar convirtiéndose en personas demasiado rígidas en su vida cotidiana y con una gran inmadurez en su interior.

Aunque no siempre heredan el trastorno de sus progenitores, muchos de estos niños también desarrollan un riesgo elevado a desarrollar otras alteraciones psicológicas, como depresión o ansiedad. Al respecto, un estudio realizado en el Instituto Karolinska reveló que suelen ser más proclives a sufrir lesiones, sobre todo durante los primeros años de vida. Sin embargo, quizá una de las peores consecuencias para los niños cuyos padres padecen un trastorno mental, es que viven ajenos a lo que sucede.

Así perciben los niños los trastornos mentales de sus padres

Los niños que tienen que lidiar con la falta de atención, distanciamiento afectivo o comportamientos irracionales de sus padres no suelen ser plenamente conscientes de lo que sucede. La mayoría cree que sus padres simplemente no los quieren lo suficiente o, peor aún, piensan que tienen la culpa de que sus progenitores no satisfagan sus necesidades. En estos casos, es normal que se sientan responsables y que la sensación de culpabilidad los acompañe hasta que son lo suficientemente mayores como para comprender lo que pasa.

En otros casos, los niños pueden asumir el trastorno de sus padres como algo normal, al menos hasta que comienzan en el cole y comparan la conducta de sus progenitores con la del resto de los progenitores. Entonces, se dan cuenta de que sus padres son diferentes y pueden sentirse avergonzados. Por esa razón, en ocasiones pueden intentar mantener a sus padres lo más alejados posible de sus amigos y entorno escolar.

Padres con trastornos mentales

¿Cómo podemos ayudar a los niños cuyos padres sufren un trastorno mental?

El primer paso para ayudar a los niños cuyos padres sufren un trastorno mental es explicarles lo que sucede. Obviamente, si son demasiado pequeños no comprenderán qué es la esquizofrenia o el trastorno bipolar, pero al menos serán conscientes de que los comportamientos de sus padres no son intencionales sino consecuencia de una enfermedad. A medida que crezcan, estarán preparados para entender mejor por qué sus padres actúan de cierta manera y qué deben hacer en esas situaciones.

Sin embargo, no basta con que los niños sepan lo que sucede a sus padres, también es importante ayudarles a lidiar con ello. Estas son algunas maneras en las que podemos ayudar a estos pequeños.

1. Crear una red de apoyo donde puedan refugiarse y sentirse seguros

¿Cómo hacerlo? Involucrando a los abuelos, tíos, hermanos o profesores en su educación y haciéndoles partícipes de la vida cotidiana para que puedan fomentar el desarrollo de estos niños. De esta manera, cuando se sientan tristes, temerosos o necesiten ayuda y no puedan recurrir a sus padres, encontrarán el apoyo que necesitan en estas otras personas.

2. Fortalecer el vínculo con los padres

Lidiar con un trastorno mental no es fácil, sobre todo cuando implica perder el control sobre uno mismo. Sin embargo, si los padres siguen un tratamiento que les permita controlar los signos de su alteración, pueden aprovechar los momentos en los que se sienten mejor para compartir con sus hijos, ofrecerles el cariño que necesitan y crear bonitos recuerdos para su infancia.

3. Buscar ayuda profesional

Vivir la maternidad/paternidad a través de un trastorno mental no es fácil para los padres ni para los niños. La mayoría de familias no disponen de herramientas para afrontar este tipo de situaciones. Por eso, una excelente solución puede ser buscar ayuda profesional, no solo para que los padres aprendan a educar a sus hijos de la mejor manera posible sino también para ayudar a los pequeños a entender el trastorno de sus padres y que puedan vivir con ello.

Por último, también es importante no buscar responsables en quienes depositar la culpa. Al igual que los niños, los padres con un trastorno mental también han sido víctimas de las circunstancias y sufren las consecuencias del trastorno que padecen. No pidieron estar enfermos y es probable que la mayoría intente dar lo mejor de sí mismos para educar a sus hijos. Por tanto, evitemos culparles de la situación y en su lugar, brindémosles el apoyo y la ayuda que necesitan para lidiar con su enfermedad y educar a sus hijos de la mejor manera.

Referencias
  • (2019) Más de un millón de personas en España sufren trastorno bipolar. En: La Razón.
  • (s/f) Unas 400.000 personas padecen esquizofrenia en España. En: Servicio de Información sobre Discapacidad.
  • Lara, A. (2021) Un 20% de las mujeres presentan problemas de salud mental durante el embarazo o el posparto. En: La Razón.
  • Nevrian, A. et. Al. (2020) Association between maternal and paternal mental illness and risk of injuries in children and adolescents: nationwide register based cohort study in Sweden. BMJ; 369.
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