La muerte de un anciano no se minimiza… se siente

ancianos coronavirus

Muchos de los ancianos que están muriendo a causa del Coronavirus (Covid-19) fueron los bebés que nacieron en la guerra. Son personas que nacieron en una sociedad azotada por la falta de humanidad, sin recursos y luchando por sobrevivir, y encima ahora mueren por culpa de una pandemia, solos, sin una mano familiar que les arrope. No se debe minimizar la muerte de nuestros ancianos.

Todos tenemos miedo

Todos tenemos miedo, y los ancianos también lo tienen. Ellos no quieren morir, tienen pánico de contraer la enfermedad como tú la tienes de padecerla o de que tus seres queridos se contagien. Desgraciadamente en estos días de miedo y semanas de incertidumbre, hemos sido testigos cuando aún no se había propagado mucho el virus ni tampoco se conocía lo suficiente, de como algunos medios de comunicación intentaban calmar a la población diciendo que no se debían alarmar mucho ya que el virus solo atacaba y era más mortal en los ancianos.

¡“Solo mata a los ancianos”! Esos mismos ancianos que han luchado toda su vida para que tú, yo y todos los que ahora tenemos hijos estemos vivos y con derechos porque ellos nos protegieron y ahora nos darían la vida si hiciese falta para que estemos siempre bien.

Si fuese al revés

Es necesario pararse a reflexionar porque si fuese al revés, si fuésemos nosotros o los más jóvenes los vulnerables esos mismos ancianos y nuestros padres, estarían pensando mil maneras para protegernos y cuidarnos diariamente. Jamás se les ocurriría minimizar nuestra muerte porque ellos pudiesen estar fuera de peligro.

Ellos se merecen ese mismo respeto. Se merecen nuestro cuidado y protección y es por ellos que debemos quedarnos en casa, es por ellos que debemos resistir ante esta crisis de salud pública y económica que nos azota con fuerza.

Las sociedades que minimizan la vida de los ancianos y que se prioriza la vida de una persona más joven… está claro que han entrado en un período de crisis muy grande. Solo se podrá parar si nos quedamos todos en casa, porque el daño colateral puede ser mucho mayor de lo que las personas piensan.

Anciana sola con Coronavirus Covid-19

Las arrugas son sabiduría del alma

Vivimos en una sociedad donde las personas se centran en intentar aparentar ser jóvenes todo el tiempo sin pensar en que envejecer con bondad es la mejor manera de hacerse mayor. Las personas que solo se preocupan por las canas o por sus arrugas porque quieren parecer perfectos, solo estarán expuestos a que sus almas vayan en caída libre hacia el abismo de la ignorancia.

Las personas no huyen de las canas y las arrugas únicamente, huyen de lo que viene con ellas: la vejez. Esa vejez que antes se despreciaba o que no se sentía como algo cercano. Pero todos y cada uno de nosotros, si tenemos suerte, llegaremos a la vejez.

Los ancianos nos necesitan

Los ancianos de nuestra sociedad nos necesitan y no debemos olvidar que somos lo que somos hoy gracias a ellos, gracias a lo que ellos construyeron con su esfuerzo cuando nosotros éramos dependientes. Ahora nuestros mayores necesitan que la sociedad vele por ellos, que no les dejen morir, ellos también tiene miedo al virus, ellos también necesitan que luches contra esto.

Ha habido días en los que nos hemos sentido falsamente seguros pensando que este virus no iba con nosotros. Pero de repente eso ha cambiado cuando en las estadísticas han empezado a aparecer números de contagiados graves y fallecidos, de jóvenes y sin patologías previas. Cuando estos ancianos están muriendo, no es ley de vida… mueren a causa de que este virus ha aparecido en sociedad.

Están muriendo por culpa de un virus que si no existiese, ellos seguirían respirando y seguirían a nuestro lado. No importa el tiempo que hayan vivido, su vida es igual de importante. No podemos dejar que una sociedad avance cuando importa más el dinero que la vida o la salud humana.

Esta lucha es de todos, no es algo individual… es supervivencia colectiva. El sufrimiento también es de todos. Es tu deber quedarte en casa. Dejemos de pensar de manera egoísta por una vez y pensemos en todos nosotros como en una unidad… solo así tendremos la fuerza necesaria para luchar contra esta pandemia.

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